martes, 18 de febrero de 2020

¿Cómo prevenir la infección por VPH?

El VPH, o virus de Papiloma humano, es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuente. Se calcula que más de 60-80% de la población sexualmente activa puede tener contacto con este virus.



En la mayoría de los casos, las infecciones por el VPH de todos los tipos desaparecen antes de que puedan causar problemas de salud. El sistema inmunológico se encarga de eliminar el virus. Sin embargo en algunas personas esto no ocurre y la infección por el virus se mantiene latente y puede desarrollar lesiones.
Existen más de 100 tipos de VPH. La mayoría son inofensivos, pero aproximadamente 30 tipos se asocian con un mayor riesgo de tener cáncer. Así es como se clasifican como: virus de bajo riesgo o de alto riesgo. . Los VPH de bajo riesgo pueden causan lesiones como verrugas genitales o lesiones planas (condilomas). Los virus de alto riesgo son en principal factor de riesgo para el desarrollo de lesiones premalignas y cáncer de cuello uterino, vulva, vagina, ano, boca, garganta y pene.
Los VPH de alto riesgo causan cerca de 5 % de todos los cánceres en el mundo, de los cuales se calcula que 570 000 mujeres y 60 000 hombres tienen un cáncer relacionado con el VPH cada año.

¿Cómo se transmite el VPH?
 La manera principal en que el VPH se transmite es a través de la actividad sexual, incluyendo el sexo vaginal, anal y oral. El VPH se puede transmitir incluso cuando una persona infectada no tiene signos o síntomas visibles. Se transmite de una persona a otra durante el contacto de piel a piel con una zona infectada del cuerpo. Lo único que se necesita es el contacto de piel a piel con una zona del cuerpo contagiada con VPH. Esto significa que el virus se puede transmitir sin sexo. Incluso es posible que una infección genital se transmita al tocar los genitales con las manos.
La infección por VPH es muy común. La mayoría de los hombres y las mujeres que han tenido sexo contraen al menos un tipo de VPH genital en algún momento de sus vidas. Cualquier persona que haya tenido sexo puede contraer el VPH, incluso si ocurrió sólo con una persona, aunque las infecciones son más probables en personas que han tenido muchas parejas sexuales.  Aun cuando una persona retrasa la actividad sexual hasta el matrimonio, o sólo tiene una pareja, sigue estando en riesgo de infección por el VPH si su pareja ha estado expuesta al virus.
No es posible contraer el VPH por usar  inodoros, abrazar o al tomarse de la mano, nadar en la alberca (piscina) o jacuzzi, compartir alimentos o utensilios, no tener cierto nivel de higiene.

¿Podemos prevenir la infección?

Limitar el número de parejas sexuales y evitar las relaciones sexuales con personas que han tenido muchas parejas sexuales podría disminuir su riesgo de  exponerse al VPH. Sin embargo  el VPH es muy común, por lo que incluso la actividad sexual con una persona puede ponerle en riesgo.  Una persona puede tener el VPH durante años y no presentar ningún síntoma. Una persona puede tener el virus y transmitirlo sin saberlo.
Se puede prevenir la infección por VPH no dejando que otras personas tengan contacto con su área genital o anal.
Los condones proveen cierta protección contra el VPH, pero no pueden prevenir completamente las infecciones.  Una de las razones por las que los condones no pueden ofrecer protección total es porque no pueden cubrir todas las áreas del cuerpo que pueden infectarse con VPH, tal como la piel del área genital o anal. Se debe usar un condón nuevo para cada acto sexual. El condón deberá colocarse antes de cualquier contacto con la zona genital, oral o anal y mantenerse hasta la finalización de la relación sexual.
No fumar es otra forma importante de reducir el riesgo de precáncer y cáncer de cuello uterino.
Vacunarse.
La vacuna recombinante aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos protege contra los tipos más frecuentes de VPH, como lo son el tipo 6 y 11 de bajo riesgo, responsables del 90 % de las verrugas genitales; y los tipos 16 y 18 de alto riesgo  para el cancer de cuello uterino, implicados en la aparición de la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino, vulva, vagina y ano.
Las vacunas están aprobadas para hombres y mujeres, y solo se pueden usar para prevenir la infección por VPH; no ayudan en el tratamiento de una infección ya adquirida. Para aumentar su eficacia, la vacuna se debe administrar al cumplir 11 o 12 años de edad o antes.

Recuerda: tener  VPH no implica tener cáncer. Además, las pruebas de detección, como la citología, examen colposcopico y la tipificacion viral, son capaces de prevenir el desarrollo de lesiones premalignas y evitar así el cáncer.
Puedes encontrar más información sobr este tema en
https://drapeggipinango.wordpress.com/2016/09/14/el-vph-se-cura/

Fuente: cancer.org

jueves, 13 de febrero de 2020

¿Cómo es el manejo de los miomas uterinos? ¿Siempre se operan?



Los miomas o fibromas son tumores benignos de la pared del útero, y es una de las patologías ginecológicas más frecuentes. La mitad de todas las mujeres alrededor de los 50 años tiene miomas. Aunque no se conoce la causa exacta, los factores genéticos y hormonales pueden ser responsables de su origen. Estas tumoraciones pueden estar localizadas en distintas partes del útero y se les denomina según sea el caso subserosos, intramurales, submucosos, pediculados e intracavitarios, como vemos en la imagen siguiente.



Los síntomas dependen de la localización y tamaño de los miomas: el dolor pélvico generalmente está asociado a los miomas subserosos o intramurales, a diferencia de los miomas submucosos que aunque sean pequeños pueden ocasionar trastornos menstruales caracterizados por el aumento del número de días y la pérdida hemática abundante. También pueden ser asintomáticos frecuentemente.

Diagnóstico.
Diferentes estudios se realizan para la evaluación de esta patología:
- Ultrasonido: permite evaluar el tamaño y la localización.
- Histerosalpingografia  y sonohisterografia: evalua la ubicación de los miomas y como pueden afectar la fertilidad.
- Histeroscopia:  es un procedimiento mediante el cual se realiza la introducción en el útero de un sistema óptico muy delgado que nos permite  la visualización directa de la cavidad endometrial o  capa interna del útero,  evaluando la presencia de lesiones o áreas sospechosas, con el objetivo  de tomar biopsia de estas zonas para obtener un diagnostico anatomopatológico. También por este método se puede lograr la extracción completa de lesiones intrauterinas como los pólipos endometriales o miomas submucosos, estructuras que se encuentran en la cavidad del útero.

Miomas y fertilidad.
Si se trata de una paciente en busca de fertilidad, los miomas en algunas ocasiones pueden ser causa de infertilidad pero no es la causa más frecuente. Sin embargo si la paciente se va a someter a un tratamiento de fertilidad avanzada como la fertilización in vitro, lo más recomendable en estos casos es la resolución de los miomas que pueden disminuir la probabilidad de éxito de estas técnicas.
Si el diagnóstico de mioma ocurre durante el embarazo, las posibilidades de presentar alguna complicación dependerá de la ubicación y tamaño del mioma y su relación con la placenta; en el primer trimestre pueden crecer por el efecto hormonal. Eventualmente la paciente puede presentar dolor, parto prematuro y aumenta el riesgo de hemorragia postparto. Sin embargo la mayoría de las pacientes con miomas medianos o pequeños no tienen síntomas.

Manejo médico o quirúrgico. 
Se sabe que los miomas son tan frecuentes en la mujer que van a estar presentes en el 50 % de toda la población femenina. Sin embargo no todas las pacientes ameritan una cirugía. Dependerá de los síntomas, el tamaño, el deseo de fertilidad y la edad de la paciente, la decisión de realizar una cirugía para extirparlos (miomectomía) o retirar completamente el útero (histerectomía). También existen terapias médicas que pueden utilizarse antes o después de la cirugía para disminuir son tamaño, y alternativas poco conocidas como la embolización de los miomas, con excelentes resultados.
Los miomas tienden a involucionar la menopausia, es decir, disminuir su tamaño. Por esta razón en muchas ocasiones solo se mantienen bajo observación.
También pueden controlarse los síntomas con tratamiento médico como los dispositivos intrauterinos medicados con progesterona y las pastillas anticonceptivas. Estos tratamientos no curan los miomas, solo pueden en algunos casos disminuir la sintomatología como el sangrado o el dolor.
Siempre es importante consultar a tu médico ginecólogo anualmente y comentar los síntomas que aparezcan. Si aparecen miomas generalmente se observa la evolución de los mismos, así como la presencia de síntomas o la rapidez del crecimiento, y estos factores son claves para decidir el tratamiento quirúrgico. Posponer la cirugía y dejar que crezcan a un gran tamaño, puede aumentar el riesgo quirúrgico cuando finalmente sea indispensable operarios. Así que si presentas está  patología acude regularmente a tu ginecólogo.





lunes, 3 de febrero de 2020

¿Son seguras las dietas veganas y vegetarianas durante el embarazo?




Las dietas veganas y vegetarianas son dietas basadas en vegetales. Se han relacionado con una serie de beneficios para la salud, como un índice de masa corporal más bajo y tasas más bajas de obesidad y diabetes.

La alimentación es un factor clave y de alto impacto directo para tu salud y la de tu bebé en el embarazo. Es necesario garantizar un aporte correcto de nutrientes para que el futuro bebé se desarrolle de forma adecuada durante la gestación.

Centrándose en el embarazo, hay dos estudios  importantes a tener en cuenta. El primer informe pertenece a  los Dres. Dror y Allen en 2008. Analizaron 30 casos de deficiencia severa de vitamina B12 durante el embarazo en mujeres veganas. Entre las 30 mujeres veganas que tenían deficiencia de vitamina B12 durante el embarazo, aproximadamente el 60% de sus descendientes tenían retrasos graves en el desarrollo y el 37% tenía atrofia cerebral. Con la complementación  muchos de los síntomas neurológicos en los lactantes mejoraron de inmediato, pero con el tiempo, el 50% de los lactantes todavía tenían retrasos en el desarrollo.  La importancia clínica radica en resaltar a nuestros pacientes que están comiendo dietas basadas en vegetales, en  mantener niveles adecuados de vitamina B12, así como hierro, zinc y grasas omega-3 de cadena larga durante el embarazo.

El segundo artículo pertenece al  British Journal of Obstetrics and Gynecology en 2015, revisión sistemática que examinó toda la literatura. La conclusión principal de esta revisión es que no hay ensayos clínicos aleatorios de dietas veganas o vegetarianas en el embarazo. Es muy difícil hacer una recomendación clínica clara. En  general, no hubo asociaciones claras con malos resultados.
Ese análisis incluyó solo a mujeres sanas. Los autores dijeron que se requieren más investigaciones para determinar si las embarazadas con ciertos problemas de salud pueden continuar de manera segura una dieta basada solo en vegetales.
La Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos, establece que una dieta basada en vegetales es sana y nutricionalmente adecuada para las embarazadas; siempre y cuando haya una planeación apropiada.




¿Puedo continuar con mi dieta vegetariana durante el embarazo?
Diversas asociaciones y grupos vegetarianos consideran que estas dietas, llevadas a cabo apropiadamente, son saludables y capaces de aportarte los nutrientes necesarios en esta etapa. Hay muchos tipos de dietas vegetarianas y en función de los grupos de alimentos eliminados de la dieta será necesaria o no alguna precaución especial para garantizar un aporte adecuado. Aquellas mujeres que no comen carne, pero consumen pescado, lácteos, huevos, etc, no necesitan ningún tipo de precaución especial. En los demás casos, según el tipo de restricción, es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones:

Las proteínas son necesarias para la formación de las nuevas estructuras en la madre y para el crecimiento del bebé. Los alimentos de origen animal (pescado, huevos, leche) contienen todos los componentes proteicos esenciales para el organismo; sin embargo, los alimentos de origen vegetal suelen presentar deficiencias de al menos un aminoácido esencial.
Si no consumes proteínas de origen animal, es necesario complementar y combinar los alimentos para garantizar que dispones de todos estos aminoácidos esenciales. Puedes optar por combinar legumbres (lentejas, garbanzos, guisantes, soja, judías, etc) con cereales (trigo, avena, arroz, maíz, quinoa, etc), por ejemplo, o por consumir un abanico variado de alimentos proteicos a lo largo del día.
No hace falta que las combinaciones de proteínas vegetales estén juntas en la misma comida, pero sí que las comas a lo largo del día.
En caso de que tu alimentación sea lacto-ovo-vegetariana, es decir, no comes ni carne ni pescado, pero sí lácteos y huevos, el aporte proteico esencial y el de ciertas vitaminas está cubierto por la ingesta de leche y huevos.

El hierro es crucial porque las mujeres aumentan el volumen de sangre que bombea su cuerpo durante el embarazo y las deficiencias pueden provocar anemia, la cual incrementa los riesgos de tener a un bebé de bajo peso, así como de un trabajo de parto y alumbramiento prematuros.
Durante el embarazo, las vegetarianas y veganas deben procurar  comer muchos alimentos ricos en hierro, como frijoles, chícharos y cereales fortificados. Puesto que el hierro de los vegetales no es absorbido por el cuerpo tan fácilmente como el hierro de la carne, hay que “cocinarlos, remojarlos” o comerlos mezclados con alimentos ricos en vitamina C para aumentar la absorción, El jugo de ciruela pasa también es rico en hierro. También se aconseja  a cualquier embarazada vegana o vegetariana tomar vitaminas prenatales y enfocarse en alimentos ricos en hierro como las espinacas, las lentejas, y las pasas.
Las vitaminas del complejo B, incluidas la vitamina B12 y el ácido fólico, también son cruciales en el embarazo. La vitamina B12 no está presente en los vegetales, pero sí en el tofu, la leche de soya, algunos cereales y la levadura nutricional, que algunos veganos comen como sustituto del queso.
Los lácteos y huevos contienen B12, pero la cantidad que tomes puede no ser suficiente para garantizar la cantidad recomendada.
En el caso de que la dieta que sigues sea estrictamente vegetal, es muy importante introducir B12 en tu dieta para evitar carencias para ti y para el bebé.
Los ácidos grasos Omega-3  se encuentran sobre todo en alimentos de origen animal, especialmente el pescado y las algas. La principal fuente vegetal la encontramos en la semilla de lino.
Algunas recomendaciones para suplememtar suficiente ácido graso Omega-3 son: consumir aceite de oliva, sustituyéndolo en lugar del aceite de girasol o de maíz, semillas de lino, nueces, soja. Las microalgas y su aceite son una buena opción durante el embarazo y la lactancia.

En medicina, no podemos elegir a nuestros pacientes o sus dietas, pero es nuestro trabajo ayudarlos a comprender las consecuencias nutricionales de su plan de alimentación y guiarlos hacia una alimentación completa, ya sea con alimentos adecuados o suplementos.

Fuente: Medscape.com, elpartoesnuestro.es, nytimes.com